La calidad de aire interior y su enorme importancia

La calidad de aire interior y su enorme importancia (Ambisalud). FotoCuando hablamos de la calidad de aire interior, hablamos del aire interior de los edificios y sus estructuras, principalmente cuando perjudica la salud y la comodidad de los ocupantes del edificio. Un aire interior de buena calidad mejora el bienestar de las personas y la salud de sus colaboradores, edificios con buena calidad de aire son sitios de trabajo más productivos.

Cuando hablamos de la polución, tenemos tendencia para asociarla a emisiones que provienen de los coches y de las industrias. Pero en los ambientes interiores, los niveles de polución pueden ser superiores a los que existen en el exterior.

 

Las personas que están constantemente en edificios sin una buena calidad de aire interior pueden presentar síntomas como: cansancio, dolores de cabeza, mareos, vómitos, irritación de los ojos, dificultad de concentración, entre muchas otras cosas.

Es esencial que se tomen algunas medidas preventivas y correctivas para mejorar la calidad del aire interior de los edificios y simultáneamente reducir posibles riesgos para la salud de sus ocupantes.

 

La calidad del aire interior está relacionada con varios factores:

 

  1. Fuentes de polución (ejemplos: productos de limpieza, insecticidas, productos de belleza, sustancias tóxicas libertadas por los muebles, materiales de construcción, humo de tabaco, bacterias y pólenes, entre otros).
  2. Condiciones de ventilación (falta de ventilación de los edificios que impide la renovación del aire).
  3. Aire exterior (aire exterior de calidad en menor escala)
  4. Materiales de los edificios (materiales de revestimiento y construcción de los edificios)

 

Las estrategias para mejorar la calidad del aire interior son dos: el control de la fuente, que corresponde a un método de precaución, y la ventilación, que disminuye la exposición de los poluyentes al bajar la concentración de ellos en el aire.

 

Para que nos sintamos saludables entre cuatro paredes, debemos tener una suficiente introducción de aire nuevo en el espacio interior y un sistema de ventilación que sea distribuido por todo el edificio. Debe haber un control riguroso de los niveles de poluyentes, temperatura y humedad.

 

 

 

Carolina Cordavias

 

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