Trabajos muy arriesgados: trabajos verticales

Viendo los rascacielos de Nueva York o de Dubai o de Hong kong, seguro que en alguna ocasión te has preguntado ¿cómo limpiarán esos cristales? Tranquilo, no eres raro ni un maniático de la limpieza, muchos de nosotros nos lo hemos preguntado en alguna ocasión.

Para estos menesteres existen los trabajos verticales. Solo unos cuantos, como los de http://www.proliser.com son capaces de realizarlos, solo los más valientes, los que no tiene  miedo a las alturas ni sobre todo vértigo. Son personas hechas de otra pasta, como las madres, son seres únicos que se cuelgan de un arnés y se suspenden a cientos de metros de altura para dejar los vidrios de las ventanas de las personas más adineradas de las ciudades, como los chorros del oro.

Estas personas tiene un trabajo vertiginoso y no sólo se dedican a limpiar ventanas, sino que también arreglan los desperfectos que se puedan ocasionar en las fachadas de los edificios y en los que lo requieren incluso dan una mano de pintura.

Las personas que realizan rehabilitación de fachadas suelen ser personas experimentadas y que han tenido una preparación extrema para someterse a un trabajo como este.

Yo también hace unos años me plantee dedicarme a ello. Soy escalador profesional por lo que no le tengo miedo a las alturas, de hecho soy más feliz encaramado a cualquier objeto en suspensión que con los pies en la tierra.

Una de las cosas que más me llamó la atención de este tipo de trabajo es la capacidad de entenderte con el compañero; para poder realizar bien este tipo de trabajos hay que tener una sincronización muy específica con la persona que te acompaña, como los trapecistas de los circos: estos deben de conocer al segundo los movimientos del otro para que todo salga a la perfección, todo está cronometrado a la milésima de segundo para evitar fallos.

Yo que siempre estoy en la nubes me emociono de pensarme suspendido de uno de esos edificios haciendo trabajos verticales. Uno de esos tan grandes, como las torres de Madrid por ejemplo: limpiar esos cristales no debe de ser tarea fácil y eso es lo que más me apasiona, el peligro que pueda suponer, el subidón de adrenalina de saber que solo te separa de la muerte tu arnés y tu cuerda.

Sin embargo, esto es uno de esos trabajos que, sin mucha pasión, no puede hacerse – para más informaciones, mirad la página de los profesionales de Proliser – .

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