Fundas de sofás: Solución perfecta para nueva vida de los muebles

Las fundas de sofá, como lo indica su nombre, son una especie de cubiertas con las cuales se protegen por entero los sofás y les confiere nueva vida, aspecto o estilo. Son más baratas que comprar muebles nuevos y las hay de variados diseños, tamaños y materiales.

Tipos de fundas de sofás

La funda de sofa es un artículo de suma importancia cuando se desea renovar el o los sofás, pero no se tiene dinero para cambiarlos. Gracias a la enorme gama que existe en el mercado las hay para sillones, sofás de dos o tres plazas e incluso sofás en forma de U o de L y de enorme tamaño.

Fundas de sofá de materiales elásticos o ajustables

Se les llama también fundas de sofá ajustables y el mercado ofrece disponibles en muchos modelos, estilos, formatos, colores, estampados y tamaños. Están fabricadas en tejidos o textiles elásticos y se adaptan bastante bien a las líneas del sofá.

La tela puede estirarse en una dirección, que suele ser a lo ancho, pero no en la dirección longitudinal, que es inflexible y es lo que se conoce como el efecto de la urdimbre y la trama.

Fundas para sofás bielásticas o ajustables

Estas fundas de sofá o cubre sofa están hechas de tal manera que se adaptan mejor a casi la totalidad de los modelos de sofá, chester, sillones, chaise longue, en forma de La, de U y clic clac, entre otros del mercado.

Son de tejido o material bielástico, es decir, que se estiran tanto a lo ancho como a lo largo y se les conoce también con el nombre de fundas de sofá ajustables. La enorme ventaja que proporcionan estos modelos es que se pueden estirar en todas las direcciones, lo cual hace posible colocarla mucho mejor en todo tipo de sofá.

Fundas de sofá rígidas

Son las que no se estiran porque no están hechas de materiales elásticos. Son fundas que suelen tener lazos, adornos, flecos y similares y se elaboran con textiles resistentes como loneta, chenille, el panamá y half panamá, entre otros.

Como el tejido usado en su fabricación no es elástico, no se adapta a todos los contornos del sofá y hay que estar atentos a las medidas exactas porque es una funda rígida. Es más resistente que las anteriores, pero el inconveniente es que puede no adaptarse perfectamente a todos los sofás.

Suelen tener lazos para ajustar los brazos (de ahí el nombre de «fundas de sofá con lazos» por parte de muchos fabricantes), pero, en contrapartida, sus telas protegen muy bien al sofá, sobre todo cuando hay mascotas y niños.

Ventajas de las fundas para sofás

Los beneficios de las fundas para sofás, cubre sofás o funda sillon son variados y destacan los siguientes:

Redecorar o refrescar los ambientes

Se pueden conseguir fundas para el sofá que hagan juego con los nuevos muebles si se quiere redecorar por completo un espacio o renovar espacios tan solo con estas fundas., pues son una gran alternativa si se prefiere cambiar el aspecto de un área determinada de forma regular. Basta con retirar las fundas o volver a colocarlas.

Hoy en día se puede descubrir una gran variedad de opciones, por lo que no se tendrá problemas de ninguna índole para combinar la funda del sofá con el resto de los muebles o las alfombras. Además, vienen en colores, texturas y diseños variados que van desde un solo color hasta estampados, floreados o de rayas.

Niños tranquilos

Si se tiene hijos, es posible que se quiera invertir en un juego de fundas de sofá para proteger los muebles de los derrames y las manchas que pueden ocasionar los peques durante sus juegos o saltos por la casa.

Las fundas de sofá garantizan que los niños no ensucien los sofás mientras juegan o descansan en ellos, permitiendo tranquilidad en este sentido.

Los niños son curiosos por naturaleza y disfrutan pintando, dibujando y expresando su creatividad, por lo que tener este tipo de protecciones no sólo resguarda la calidad de los muebles, sino que también permite a los niños expresarse libremente y sin temor a dañarlos,

Si la funda se mancha solo se debe sustituirla, lavarla y se dispondrá siempre de un salón encantador.

Mascotas consentidas

Otra razón para tener fundas de sofá o funda silla es si tienes perros, gatos u otras mascotas en casa. Estas cubiertas proporcionan una barrera contra el pelo, arañazos, babas y la suciedad que estos animales puedan ocasionar en un momento determinado.

Si un sofá tiene fundas, se puede dejar que las mascotas se acuesten, se suban y jueguen en él si lo desean y no dañarán los muebles. Además, si se es fanático de algún animal, en el mercado se pueden encontrar modelos con diseños de mascotas como animal print, patas, siluetas de diversos animales y muchos modelos y estilos distintos.

Limpieza sencilla

Sin duda, una de las razones más importantes para comprar fundas de sofá es que ayudarán a mantener el mueble limpio de cualquier derrame o mancha que pueda ocurrir.

En el mercado se pueden encontrar todo tipo de diversos materiales, colores, tamaños, diseños y marcas para proteger la inversión y alargar la vida del sofá.

Ahorrar dinero

Si se quiere que un sofá, sillón o silla parezca nuevo o como recién adquirido, este producto ofrecerá un aspecto completamente nuevo y diferente. Además, se pueden comprar varios juegos para cambiarlas a lo largo del año porque existen modelos con colores para el verano, el invierno y temas como la Navidad u otros.

No son costosas, sino más bien baratas considerando el coste de un sofá nuevo y con ellas se ahorra dinero y esfuerzo porque solo basta sacarlas para lavarlas a máquina y no contratar empresas de limpieza especializadas.

Las fundas para sofás extensibles eliminan la necesidad de sustituir sus muebles. Un anticuado juego de sofás se transformará con la incorporación de nuevas fundas. Cómo son fáciles de poner  son las mejores si quieres cambiar el diseño de tu salón rápidamente. Además, si tienes un sofá nuevo, estas te ayudan a protegerlo y que se mantenga en buen estado.

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