Qué hacer si tenemos una fuga de agua en el circuito de la calefacción

Las fugas de agua en el circuito de la calefacción son problemas recurrentes que pueden afectar de forma grave el funcionamiento de tu caldera.

Asimismo, pueden causar problemas de humedad tanto en la vivienda afectada como en los suelos o paredes de los vecinos.

Prevenir este tipo de fugas a tiempo puede ahorrarte muchos disgustos y dinero.

En este post vamos a darte algunos consejos básicos para identificar este problema en tu casa y cómo actuar, aunque en este enlace podrás encontrar información mucho más detallada, basada en la pericia de profesionales.

Causas de las fugas de agua en el circuito de la caldera

Este tipo de problemas no se reduce a un accidente ni solo al desgaste de ciertas piezas, sino que pueden haber multitud de desencadenantes diferentes.

Las causas principales de las fugas de agua de los circuitos de calefacción son la presión y los cambios constantes de temperatura a la que se ven sometidos los materiales que lo conforman. De la misma forma, se puede deber a una instalación deficiente, que además de afectar el rendimiento puede representar un peligro para las personas. Otras posibles causas de la aparición de fugas pueden ser:

– deterioro de materiales o a la acumulación de óxido en el interior

– altas temperaturas de la caldera que llegan a debilitar los elementos que la componen

– falta de gas en el interior

Cómo identificar una fuga de agua de este tipo

Para mantener una presión adecuada en el circuito de la calefacción y que la caldera funcione en condiciones óptimas, es importante localizar las fugas de agua y tomar las medidas oportunas. Incluso la fuga más pequeña puede convertirse en un problema complejo si no se actúa.

Casos leves

Gran parte de las fugas se pueden localizar de forma sencilla, basta con prestar atención a ciertos detalles. Los menos leves son de muy fácil arreglo.

Humedades, charcos y goteos

Comprueba de forma periódica si se forman charcos debajo de la caldera o si los radiadores gotean.

Si la presión de la caldera baja con rapidez en poco tiempo es un claro indicio de la fuga de la propia caldera. Puede deberse a ciertos elementos oxidados o corroidos.Si detectas charcos o manchas de agua que provienen de los radiadores basta con cerrar la llave de paso.

La aparición de humedad en las paredes, más o menos a la altura de los tubos del circuito de calefacción, también puede ser un indicador fiable de las fugas de agua. Normalmente dónde aparecen las manchas es donde se requiere intervenir.

La humedad también se puede dar en las conducciones que van por el suelo, en las tuberías de conducción de agua caliente. Si tienes un suelo de madera o derivados es muy fácil identificar las fugas porque el agua hará que se hinche y se oscurezca. En cambio, si es de baldosa o cerámica habría que levantarlas para comprobarlo.

Comprueba la llave de vaciado

Una fuga de agua puede darse en la llave de vaciado o en algún punto del circuito donde no se hace tan evidente como en los casos anteriores.

La llave del vaciado se utiliza, como su propio nombre indica, para vaciar el agua de todo el circuito en caso de necesitar una limpieza o en caso de averías, cambios de tuberías o cambio de radiadores.

Esta suele estar ubicada en el suelo de los baños, terrazas o cocinas.

Si tras estas operaciones no se cierran bien o si con el paso del tiempo se desgasta la llave o alguno de sus componentes, es posible que se de una fuga pequeña y constante de agua que afecta la presión del sistema. La solución es muy sencilla, basta con sustituir la llave o la pieza deteriorada.

Revisa  también que las llaves de entrada y de salida de agua estén bien apretadas.

Cambia el agua del circuito

Si no hay indicios de goteo ni manchas de humedad, pero la caldera pierde presión, es recomendable cambiar el agua del circuito. Es una forma muy sencilla de identificar fugas de agua y no requiere recursos. El cambio de agua de la caldera se necesita realizar con cierta periodicidad para mantener la presión constante.

Casos más graves

Aquellas fugas que no se pueden identificar con estos simples pasos pueden suponer un problema bastante complejo. Cuando no hay señales tan evidentes, pero crees que tu caldera puede no funcionar de la forma más óptima, es necesario apelar a expertos en detección y reparación  de fugas.

Estos profesionales podrán localizar la pérdida de líquido en el circuito y realizar las reparaciones oportunas. Y es que localizar el sitio exacto de la fuga es clave para solucionar el problema. Mediante tecnología moderna y muy precisa como la termografía para calcular la temperatura de diferentes puntos del circuito de la calefacción, junto con el escáner de humedad, escáner UV, gas trazador, georradar y el geófono podrán localizar el punto exacto donde se produce la fuga.

De igual forma te ayudarán a prevenir este tipo de situaciones desagradables.

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